Entradas

Las extrañas figuras de un mundo perdido

por David Alvarez-Planas

acambaro

Acámbaro es una ciudad de unos 55.000 habitantes situada en el estado mejicano de Guanajuato a apenas 300 km al noroeste de México DF.

En julio de 1945, mientras efectuaba un paseo a caballo por las afueras de la ciudad, el comerciante de origen alemán Waldermar Julsrud, que contaba en aquel entonces 69 años, descubrió unos fragmentos de cerámica aparentemente antigua que las recientes lluvias habían dejado desenterradas. Siendo como era un apasionado de la arqueología, Julsrud ordenó a un albañil del pueblo, Odilón Tinajero que con algunos trabajadores, inspeccionara la zona en busca de otros restos antiguos.

Se inicia de este modo uno de los hallazgos más fascinantes y controvertidos del último siglo. Entre 1945 y 1952, Tinajero y sus hombres ponen al descubierto más de 33.000 objetos que representan figuras humanas de diversas razas que en ocasiones parecen luchar con criaturas que recuerdan a los dinosaurios. ¿Dinosaurios? La ciencia nos dice que los dinosaurios desaparecieron de la faz de la Tierra hace 65 millones de años, mucho antes de que el primer ancestro de los hombres bajase siquiera de los árboles. Una nueva herejía estaba servida.

Leer más


Me complace comunicar a los lectores de DogmaCero que ya ha salido a la venta mi segundo libro, titulado “Los amos de la guerra”. Se trata de un proyecto que inicié poco después de publicar “La historia imperfecta” (2015) y que me ha llevado casi cuatro años de trabajo, entre plantear, documentar, redactar y revisar los contenidos. En este caso me he ido al otro extremo de mis intereses históricos, pues he pasado de la prehistoria y la historia antigua del primer libro a la historia más reciente.

El motivo o razón de ser de esta obra ha sido adentrarme en lo que yo llamo “metahistoria”, o una cierta historia de fondo que se sitúa más allá de la historiografía oficial y que permanece más o menos oculta entre bambalinas. Así, al analizar concretamente el fenómeno de la guerra a lo largo de los tiempos, he ido a parar a una serie de hechos y datos que me han empujado a formular la hipótesis de que el relato convencional de los conflictos está manipulado y que trata de vender una argumentación que sólo se aguanta desde la pura teatralidad de la realidad social, política y económica construida por unos pocos. Desde este punto de vista, el planteamiento del libro defiende que en verdad no hay “enemigos”, sino un entramado de intenciones e intereses comunes que trabajan conjuntamente para el buen éxito de la guerra.

Leer más

Su contenido no ha sido descifrado: «Quizás la información que contenían las tablas debía protegerse y conservarse para la posteridad “

por Redacción DogmaCero

El pasado 23 de octubre, la web de la Universidad de Tübingen (Alemania) anunciaba el descubrimiento por parte de un equipo de arqueologos del Instituto de Estudios del Cercano oriente, encabezados por el pofesor Peter Pfälzner, de 93 tablillas de arcilla que datarían del 1250 aC el período del Imperio Asirio Medio. El contenido de dichas tablillas sigue siendo un misterio por el momento y los investigadores tienen ante si un difícil reto para descifrarlas. Lo más curioso de este descubrimiento es que las tablillas, cuyo significado se desconoce, se hallaban en el interior de un recipiente de cerámica que se debió utilizar a modo de archivador. El descubrimiento se realizó en la zona kurda de Iraq, en el sitio arqueológico de la ciudad de Bassetki, un asentamiento de la Edad de Bronce que se fundó hacia el 3000 aC, que fue descubierta en 2013 por arqueólogos de la Universidad de Tübingen.

Leer más

Klaus Dona es Comisario de las Exposiciones de Arte de la Casa de Habsburgo en Austria. El Sr. Dona organiza las exposiciones de arte por todo el mundo. Al ser especialista en cultura y exposiciones de arte automáticamente le llamó la atención un fenómeno llamado ooparts, piezas arqueológicas fuera del contexto o de la lógica común, es decir piezas que no deberían existir según nuestra ciencia actual. Klaus Dona lleva investigando este tipo de piezas desde hace más de una década, y después de una larga preparación decidió realizar una exposición de este tipo de piezas llamada “Unsolved Mysteries”(Misterios sin resolver).

Ha conseguido reunir piezas que llegan desde Roswell, Nuevo México, pasando por un esqueleto intacto de un chupacabras hasta huesos de gigantes (Nefilim) algo que nunca nadie había conseguido, ya que los museos suelen guardarlos en el sótano debido a que levantan demasiadas preguntas incómodas. Gran parte de estas piezas están repartidas por todo el mundo y en colecciones privadas secretas.

Klaus Dona consiguió recopilar más de 1700 piezas sin explicación lógica! La exposición fue un gran éxito en Viena y después se ha llevado la exposición a Berlín, Seúl y Suiza. Se trata de piezas reales, físicas, cuya existencia incomoda a la cienia oficial, que con frecuencia, ante la imposibilidad de poder dar una explicación más alla del mero «objetos de culto», simplemente las ignora. Con sus trabajo e investigaciones, Klaus Dona resquebraja los cimientos de la historia convencional

 

116496314(Traducción y síntesis del artículo original: Carbon and radiocarbon dating: a primer, de la revista “Mammoth trumpet”, marzo de 2001)

Nota previa: “Mammoth Trumpet” es la revista cuatrimestral del departamento de Antropología de la Universidad de Texas y está centrada en el estudio de los primeros habitantes de América. Sus artículos y su temática en general se adhieren a la ortodoxia científica en arqueología, como se puede comprobar en su página web. No obstante, en este número presentaba el estudio de dos científicos sobre la posible existencia de un desastre nuclear (natural) en Norteamérica en épocas remotas que habría causado una gran alteración de los niveles de Carbono-14, lo que a su vez habría afectado a la fiabilidad de las modernas dataciones por radiocarbono. Como presentación de este documento, un tal “JMT” firmaba un artículo de introducción que explica los problemas de la datación por radiocarbono y da contexto a las tesis de estos dos autores. Al final de este artículo, no obstante, se advierte al lector sobre lo controvertido de las teorías de estos autores y se apoya la confianza habitual en el método del C-14.

El radiocarbono: elemento inestable

El tipo de carbono llamado carbono-14 se crea continuamente en las capas altas de la atmósfera, donde los rayos cósmicos de procedencia estelar bombardean las moléculas de aire, creando lotes aleatorios de materia atómica y liberando neutrones. Cuando un neutrón colisiona con un átomo de nitrógeno, éste lo captura y se libera un protón. Con 6 protones, se ha convertido ya en carbono con 14 nucleones. Este es el C-14, un isótopo inestable de carbono, o carbono radioactivo. Siendo radioactivo, el C-14 decae, se desintegra. El átomo de radiocarbono emite una débil partícula beta (β) mientras se transforma en N-14, el átomo de nitrógeno del cual proviene.

La concentración de C-14 en depósitos de carbono es mínima, sólo un átomo de radiocarbono por cada 1012 átomos de isótopos de carbono estable. El C-14 se comporta como otros isótopos de carbono, que se combinan con el oxígeno y forman parte del ciclo del carbono de cada célula viva. Cuando muere el organismo huésped, no hay más ingesta de carbono o radiocarbono, y entonces el C-14 comienza a decaer.

Leer más