En el Ufology World Congress hablará de los OVNIs en la Unión Soviética

 

Mercedes Pullman en una conferencia organizada por la Sociedad Española de Parapsicología y la Sociedad Española de Antropología y tradiciones populares junto con la Casa de Cantabria en Madrid

Mercedes Pullman Uribe nació en Ucrania, cuando ésta era todavía una república soviética, en el seno de una familia que tuvo que huir de España a causa de la represión franquista. Allí pasó sus años de juventud y obtuvo la licenciatura en Filología Rusa. Con 25 años regresa a España, en donde vivían ya sus abuelos, en donde se establece y cursa estudios de Antropología social y cultural.

Actualmente, Mercedes Pullman es vicepresidenta de la Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares y editora de la revista del mismo nombre

Hablar con ella de Objetos Volantes No Identificados es dejar de lado presunciones y centrarse en hechos verificados: un baño de realidad en un entorno cada vez más dominado por el pensamiento mágico.

¿Qué desencadenó tu interés por los OVNIs?

Fue un libro, un libro que se llamaba «Estrella Roja» de Aleksandr Bogdanov. Tenía 17 años y recuerdo que hablaba de Marte y de una utópica sociedad marciana basada en los principios comunistas.

Y a partir de ahí quieres saber más acerca de los platillos volantes y los «marcianos verdes»…

Sí, fue todo un descubrimiento para mí, aunque en esa época no había mucha documentación ni apenas libros sobre el tema, así que solíamos reunirnos un grupo de amigos interesados en estos temas y hablábamos sobre los casos de los que teníamos noticias, escuchábamos a personas que nos contaban historias fantásticas y conjeturábamos sobre la existencia de extraterrestres ahí afuera.

Éramos un grupo interesado no sólo en OVNIs sino en todos esos temas raros: parapsicología, telequinesis, telepatía. En fin, supongo que empecé como empezamos todos quienes estamos en estos temas.

Y un día te das de bruces con el fenómeno.

Así es. Me pasó hace cinco años, cuando estaba en Galicia, en un lugar en el que son frecuentes fenómenos que han sido etiquetados como «apariciones marianas».

Estaba paseando con un grupo de amigos por el campo. Llegamos a un lugar en el que había una piedra a la que la tradición popular atribuye ciertas propiedades esotéricas y en donde es frecuente que se produzcan fenómenos, llamémoslos, anómalos. Caminábamos cerca de una granja con vacas. Íbamos unas 10 personas y recuerdo que el día estaba nublado y caía una lluvia muy fina.

Recuerdo que me subí a un pequeño montículo donde había una piedra grande que toqué con mis manos y fue entonces cuando pude ver con toda claridad una especie de huevo de luz, totalmente transparente. Yo podía ver a través de él, era como una refracción, como cuando hace mucho calor. No era totalmente transparente[1].

Pese a que estuve consciente todo el rato, y no perdí la noción del tiempo, recuerdo que tuve la sensación de recibir como una carga de energía enorme, una energía que, de algún modo, me tenía que salir por algún lado, así que, sin saber por qué, me saltaron las lágrimas. Todo el cuerpo me temblaba, se me doblaban las rodillas… recuerdo que una amiga me tocó la espalda y me dijo que estaba ardiendo, pero yo estaba temblando de frío. No sé, fue todo muy extraño.

«Fue entonces cuando pude ver con toda claridad una especie de huevo de luz, totalmente transparente»
Foto Mercedes Pullman

Es decir: esa luz sale de la nada, te deja como paralizada, dura unos minutos y desaparece…

Sí. De hecho, me bajé del montículo y me aparté del lugar porque no podía más. Me sentía mal físicamente y aun cuando bajé no se me pasó.

Miré a mis amigos y les dije:

– ¿Veis el árbol que está sonriendo?

Todos me miraron incrédulos porque, claro, el árbol no sonreía, pero yo es que veía al árbol sonriéndome

O sea que eso no lo estaba viendo nadie más que tú..

Exacto y, además, no dejó ningún tipo de huella en el suelo, no se oyó ni se olió nada, nada en absoluto. Está claro que esto fue una percepción totalmente personal.

Tú sabes que un psiquiatra tendría muy claro lo que te pasó

Claro, claro (se ríe). De hecho, le expliqué el caso a un buen amigo psicólogo y me dijo que había sufrido una «pseudo-alucinación» y lo de «pseudo» fue porque éramos amigos, que si no lo hubiera calificado directamente de alucinación.

Y te confieso que me gustaría mucho poder demostrar que no fue una alucinación, pero no puedo.

Ahora imagínate que esto le pasa a alguien en 1940, en el contexto de una sociedad absolutamente católica, seguramente se hubiera interpretado como la aparición de la Virgen. Hoy, en una sociedad extremadamente tecnificada, hablamos de OVNIs

Casos com el descrito, en otra época y en otra cultura, bien podrían atribuirse a apariciones de la Virgen

Entiendo, entonces, que le das un gran peso a la hipótesis psíquica a la hora de intentar explicar los «no identificados».

Totalmente. Yo asigno al fenómeno OVNI al terreno de lo psíquico, de lo psicológico, al terreno de la fe. Eso es lo que nos produciría las visiones. Queremos ver, pero muchas veces no lo conseguimos,

Yo personalmente me he topado con fenómenos paranormales, con objetos no identificados. Todo esto son fenómenos que están esperando una explicación de la ciencia.

De hecho, a partir de la experiencia que te he contado, comencé a plantear el fenómeno OVNI de otra manera, incluso llegué a pensar que el fenómeno no tiene su origen en otros planetas. Puede ser que no, que realmente el fenómeno tenga su origen en nuestro psiquismo. Pero reconozco que nos movemos en un terreno muy especulativo, ¿Tal vez otras dimensiones? No lo sé.

Pero entonces ¿Cómo explicamos esos casos llamados «radar-ópticos» o esos otros en los que el fenómeno ha dejado huellas en el suelo, por ejemplo?

Por supuesto que en un caso de aterrizaje OVNI bien documentado se encuentran huellas, quemaduras en el suelo o en la hierba etc. Pero fíjate que te hablo de casos bien documentados lo que no suele ser frecuente. Recuerdo que, en la URSS, cuando llegaban los investigadores ufológicos había pasado un año o más del incidente. Pasado un año, no queda nada o queda muy poco y es muy difícil hacer un análisis con un escenario tan contaminado.

En mi ponencia explicaré el caso de unos niños que, cuando iban de campamentos, decían que iban a la colina de los extraterrestres y la verdad es que en aquella zona se detectó hierba quemada que tardaba hasta tres años en volver a crecer. Es verdad que en los estudios ufológicos suelen presentarse evidencias, aunque no sabemos de qué exactamente.

¿Crees que hay algún tipo de inteligencia o conciencia tras el fenómeno, tras esos miles de casos reportados en todo el mundo en los que, incluso, se habla de casos de objetos aparentemente estrellados?

Tú lo has dicho: «aparentemente» porque nadie tiene un trozo de metal de esos objetos. Un amigo mío dice: «cuando tengáis un trozo de OVNI hablaremos. Pero antes, es hablar por hablar» ¿Qué haya una consciencia cósmica? Puede ser y yo creo que la hay, pero no hemos de perder de vista que cuando hablamos de vida extraterrestres a nivel científico, lo que la astrobiología busca son microorganismos. Vamos, que en ningún momento esperan que vengan los hombrecillos verdes.

Es cierto que buena parte de los «youtubers» y las redes sociales han convertido el fenómeno OVNI en un auténtico circo ¿No crees que eso ha radicalizado a quienes intentan aproximarse al fenómeno con rigurosidad, desplazándolos hacia el escepticismo?

Yo creo que sí, que estamos acostumbrados a tanta especulación sin fundamento, a tanta noticia falsa que cada vez que nos cuentan un posible caso la primera sensación es de incredulidad.

En marzo de 1969 se habló de un OVNI estrellado en Ekaterimburg, URSS. Todo indica que fue un bulo

Y es una pena porque yo creo que, entre tanta noticia, tanto video, puede escapársenos algún real que merezca ser investigado. Por eso yo sigo buscando sobre el terreno, investigando, y se me rompe el corazón cuando un caso se me deshace. Porque siempre pienso: «este va a ser un caso verdadero» pero cuando profundizo un poco y el caso se me cae sufro una gran decepción: «otra vez lo mismo», pienso. Y claro, la decepción es tremenda.

¿Qué opinas acerca de un tipo de casos (que a mí personalmente me han interesado siempre) que se situarían en los arrabales de la ufología: los contactados? ¿Crees que estamos ante un fraude, ante algo que puede tener algo de verdad y algo o mucho de distorsión?

Aquí más que nunca, los testigos son la clave. Pero sobre los testigos se podría dar una conferencia de horas y horas explicando su personalidad y sus reacciones. Lo primero que hay que decir es que los investigadores no son psicólogos, no saben analizar la personalidad de una persona, ni mucho menos identificar sus posibles disfunciones psicológicas. Y es que, sin querer ofender a nadie, quienes sufren de esquizofrenia también oyen voces.

Pero entonces me encuentro casos como el que me descubrió mi amigo el investigador Chris Aubeck: el caso de Jean Leade, una mística inglesa (contactada la llamaríamos hoy) del siglo XVII cuyas visiones espirituales fueron claves en la fundación de la Sociedad Filadelfiana y que escribió «A fountain of gardens». Leade refiere en sus escritos lo que hoy calificaríamos de avistamientos y contactos, de hecho, tiene dibujos que podrían calificarse como OVNIs. Y, claro, quedas estupefacta porque Leade era una mujer del siglo XVII que no podía estar contaminada como testigo.

Además, hay otros casos realmente sorprendentes, por ejemplo, a mediados del siglo XIX cuando un granjero de Ohio y su hijo observan a unos seres raros, parecidos a personas pero que ven claramente que no lo son y que se desplazan en lo que describen como un coche sin ruedas que no hace ruido. Y, claro, lo primero que te preguntas es ¿Qué ha visto esta gente realmente? Porque los testigos no podían estar contaminados ni con revistas, ni con novelas, ni mucho menos con películas o series de televisión que no existían en aquella época. Estos casos sí son realmente interesantes.

¿Y en ese tipo de visiones podríamos también incluir aquellos casos de encuentros con duendes, gnomos, hadas y demás seres mitológicos reportados a lo largo de la historia y que han sido estudio de la mitología y el folclore?

A ver, podría ser una posible explicación. Lo que pasa es que este tipo de relatos no coincide con el de los encuentros con extraterrestres, pero sí creo que ahí entraría en juego el mismo factor psicológico del ser humano cuando cree encontrarse con seres extraterrestres.

Las personas gestionamos muy mal la incertidumbre, necesitamos sentirnos fuertes, seguros, tener una explicación de todo lo que nos sucede. Entonces, cuando una persona se enfrenta a un encuentro de este tipo, tan sorprendente, que rompe todos sus esquemas mentales, necesita darle una explicación: un duende, un elfo, un extraterrestre… Ya está, ya tiene una explicación, ya puede montarse su película y seguir adelante. Pero eso no quiere decir que lo que ha visto es real, la realidad del testigo es su realidad, no es la mía, es su percepción. Otra cosa es que cuando investigas el caso y analizas el testimonio salgan otras cosas que te reafirmen o que hagan que el caso se desmorone.

Elsie y el gnomo. Fotografía tomada en septiembre de 1917. Intrigado por este caso, Sir Arthir Conan Doyle, el creador de sherlock Holmes, investigó este caso y plasmó el resultado en el libro «El Misterio de las hadas»

¿Entonces el tema de las abducciones deberíamos también reducirlo al terreno de la percepción psicológica del testigo?

Totalmente. Yo este asunto no me lo creo. Yo no creo que unos supuestos extraterrestres, que son capaces de viajar años luz para cruzar enormes distancias interestelares, tal vez atravesar agujeros de gusano, y llegue a la Tierra para meterle a una persona un tubo por el ano. ¿De verdad no hay otra tecnología que no sea violar o hacer daño? Es absurdo, simplemente absurdo.

Por eso en el caso de las abducciones soy muy crítica y voy con muchísimo cuidado. En estos casos es muy importante investigar el entorno de la persona, su vida. El dinero, la notoriedad, la fama, juegan también un papel importante. En una ocasión, un testigo se me quejaba de que determinados investigadores estaban haciendo dinero con su caso y que él no había recibido ni un «duro» ¿Cómo? ¿Se trata de eso, de recibir un «duro»? Para mi ese testigo no es válido.

El fenómeno de las abducciones fue ampliamente reportado hace tiempo (años 50-60-70 del siglo pasado) pero actualmente no se conocen casos de abducciones típicas tipo «Betty y Barney Hill»

No, no hay y eso es normal porque el fenómeno evoluciona, se adapta a la sociedad en la que se produce. ¿No te has dado cuenta de que ya no hay platillos volantes? Han evolucionado, ahora se ven luces y esferas, pero no platillos volantes

Claro, pero es que Kenneth Arnold no habló nunca de platillos volantes sino de una especie de boomerangs que volaban dando saltos, como cuando lanzas un plato sobre el agua. Pero la prensa publicó que había visto «platillos volantes» y a partir de ahí todo el mundo empezó a ver platillos volantes.

Así es. En el blog «Marcianitos Verdes»[2] de Luis Noguez hay varios artículos que hablan de los reportes antes del caso Arnold y es curioso ver como lo que se reportaba entonces eran tazas de café o lavadoras, pero nadie hablaba de platillos volates. Incluso hay documentadas oleadas anteriores en las que se reportaban casos de avistamientos, pero nadie veía naves con forma de plato volador.

Kenneth Arnold mostrando lo que él vio mientras volaba cerca de Mount Rainer em 1947. El personalmente nunca habló de «platillos volantes»

Luego esa tendencia de la ufología norteamericana, más conspiracionista que defiende la existencia de un pacto entre el gobierno y una supuesta civilización extraterrestre para intercambiar tecnología a cambio de permitirles experimentar con seres humanos, a través de las abducciones, ¿Entrarían en el terreno de la fantasía?

Para mí sí, sin ningún tipo de duda. Cuando me hablan de esto siempre digo lo mismo: preséntame pruebas. Porque ¿Hay alguna prueba de que haya alguna raza extraterrestre (o razas) que actualmente esté en la Tierra? ¿alguna prueba, una sola? ¡No hay!

Además, es extraño que se diga que hay una raza de seres super guapos, otra de feos feísimos, otros altos, otros bajos… O sea, todo esto se acerca más a la ciencia ficción que a un estudio serio del tema. Cuando alguien hace una afirmación debe aportar pruebas. Y me da lo mismo que quien haga esa afirmación sea un general, un coronel, un físico o un astrónomo: pruebas. Porque si no hay pruebas esas declaraciones se quedan en una novela, muy interesante eso sí, pero sólo en eso.

Entonces la teoría de los Antiguos Astronautas…

Hay que ser muy prudente y, como te decía antes, tener muy en cuenta el factor mental, el factor psíquico. El hombre prehistórico, al igual que el hombre moderno, cuando ve algo que no entiende (un fantasma, por ejemplo), necesita explicarlo, rellenar ese vacío en su mente, necesita terminar lo que ve, aunque sea con algo imaginario.

Cuando vemos fenómenos anómalos nuestra mente necesita una explicación y ahí podemos empezar a ver cosas que nuestra mente nos ha dibujado pero que no sabemos si son reales. Para el sujeto es real, pero subjetivo.

Los aborígenes australianos veían a sus dioses con caras alargadas y con ojos rasgados, pero eso no quiere decir que realmente vieran eso, no quiere decir que representaran algo que estuvieran viendo más que en sus sueños. Porque cuando ellos soñaban, aquello era su realidad, pero para nosotros es sólo un sueño. Es otra interpretación de la vida que no podemos asimilar, sin más, a la nuestra actual. Esa era su manera de pintar, de representar un mundo que para ellos era real, porque el mundo de los sueños lo consideraban real.

Además, hay que tener en cuenta que en este terreno hay muchas falsificaciones. Por ejemplo, en las pinturas de Tassili, a los «marcianos» les han pintado botas, no sé si lo sabías. Y todo ello sin perder de vista el interés económico que ha generado todo este asunto.

Los «marcianos» de la meseta de Tassili en el Sahara argelino

Y hablando de tu próxima ponencia en el Ufology World Congress que se celebrará en Barcelona los próximos días 25, 26 y 27 de septiembre. ¿Cuál es la situación actual de la investigación OVNI en la Rusia postsoviética?

Actualmente, hay mucho sensacionalismo con el tema OVNI en Rusia, lo cual hace que la investigación sea muy difícil y encontrar un documento auténtico sea complicado. Te pongo un ejemplo: cuando busco alguna información al respecto en internet, es frecuente que tenga que remontarme a la página 15 o 16 de los resultados que da Google, cuando lo habitual es que encuentres lo que buscas en las dos o tres primeras páginas.

Hay muchísimos programas de televisión, documentales etc. pero son poco rigurosos. El gobierno sigue escondiendo datos, estoy segura y, de hecho, casi no se ha desclasificado nada. Hay muy pocos documentos desclasificados y para poder realizar una investigación has de ir uniendo una cosa por aquí, otra por allí, un militar que hace unas declaraciones y vas cogiendo todos estos retales para poder, finalmente, llegar a una conclusión.

¿Te consta si el actual gobierno a través de alguna agencia estatal está investigando actualmente el fenómeno OVNI?

Datos totalmente confiables no tengo. El proyecto que investigaba los que se llamaban «fenómenos anómalos atmosféricos» (nunca lo llamaron OVNIs) se supone que se paró en 1993. Hay gente que son entrevistados en televisión, militares, sobre todo, que afirman que se siguen recopilando datos y, al parecer, cuando se da un avistamiento, se sigue registrando, aunque luego no se sabe muy bien a donde va a parar esa información.

En octubre de 1989 la prensa española se hizo caso del espectacular caso de Voronezh

Entonces, el tema, lejos de estar relegado, sigue plenamente en vigor, como en cualquier país occidental.

Exacto, no hay diferencia. Además, te puedo decir que hay mucho interés y que se reportan muchos casos. Verás, en Rusia el tema de los seguros de automóvil funciona distinto que en España. Allí, todos los coches van equipados con unas pequeñas cámaras situadas en el parabrisas, que están constantemente grabando, de tal manera que, si hay un accidente, se sepa quien ha tenido la culpa. Y es con estas cámaras que, viajando, la gente suele captar fenómenos anómalos como luces, esferas etc.

Es curioso porque apenas nos llega información de estos casos. Supongo que el idioma debe de ser una barrera.

Claro. Piensa que, en YouTube, en ruso, se puede encontrar mucha información. Puede que muchos videos sean filmaciones de pruebas de armamento militar, como las bombas «tsar» que son bombas luminosas que pueden aparecer como luces y uno puede pensar que se trata de un OVNI, cuando la realidad es mucho más simple.

Y es que con frecuencia el problema es que estamos ante casos mal encuestados. En Rusia existía un cuestionario que todo investigador serio conocía y hasta se sabía de memoria (yo lo tengo y lo he traducido al español), que es muy parecido al de GEIPAN o al de MUFON, pero ¿Algún ufólogo lo emplea actualmente? No. Y simplemente rellenando este cuestionario (estamos hablando de cuatro o cinco páginas) se obtiene muchísima información. Vadim Chernobrov (fue él quien me pasó este cuestionario) del Kosmopoisk y su grupo, cuando investigaban cualquier avistamiento lo primero que hacían era someter al testigo a ese cuestionario y, claro, hacían preguntas, pero con método. Toda investigación ufológica empezaba con este cuestionario.

En tu ponencia vas a hablar de «Carpeta Azul» ¿De qué se trata?

Carpeta Azul o Paquete Azul fue eso: una carpeta que contenía una serie de casos que en su día desclasificó el gobierno de la URSS. El cosmonauta ruso Pavel Popovich, que fue testigo de un avistamiento mientras estaba en órbita, solicitó en repetidas ocasiones a la KGB que le entregara la información que tuviera al respecto. Finalmente, le entregaron 124 folios conteniendo información al respecto. Así que Carpeta Azul se refiere a estos documentos desclasificados sobre avistamientos OVNI, naturalmente con sus partes tachadas, en los que hay casos muy interesantes. En mi ponencia voy a exponer dos o tres casos de Carpeta Azul entre los que destacaría el que hace referencia a la persecución de unos cazas de combate persiguiendo a un OVNI que finalmente acaba desapareciendo.

Desgraciadamente, era la época en la que gobernaba Boris Yeltsin y con todo lo que sucedió entonces, buena parte de esa documentación terminó vendiéndose al periodista norteamericano George Knapp y parte de ella terminó en manos de Mihail Gerstein, que es un investigador ruso al que suelo consultar cuando algún documento cae en mis manos. También pueden encontrarse estos documentos escaneados en la web RUFROS[3], que es una de las páginas más serias que hay actualmente y que siguen investigando y aportando datos actualmente.

El cosmonauta ruso Pavel Popovich

Entre los casos que contiene Carpeta Azul ¿Encontramos Kapustin Yar?

Bueno, Kapustin Yar es un caso aparte. Es una base de lanzamiento de cohetes rusos y ahí pasan muchas cosas que no trascienden a la opinión pública. Se dice que ahí los trabajadores hacen apuestas acerca de cuándo va a aparecer el OVNI si antes, durante o después del lanzamiento.

Pero se dice que se capturaron unos seres procedentes de Sirius A y que sus cuerpos se guardan en esta base.

Bueno, eso es de Anton Anfalov, pero para mí esta afirmación tiene muy poca credibilidad porque este ufólogo tiene tendencia a montar unos casos espectaculares con datos poco rigurosos y cada vez que investigadores serios profundizan en ellos, se demuestra que no hay nada de eso.

Lo que pasa o lo que hay en Kapustin Yar nadie lo sabe, porque los militares que están ahí nunca hablarán de estos temas con nadie.

¿Qué hay algo en esa base militar? Es posible, pero nadie lo sabe, bueno tal vez Putin y tal vez diez personas más de su confianza, pero nadie más.

Fotograma de una película en la que supuestos científicos soviéticos analizaban los supuestos restos de un supuesto extraterrestre

¿Podríamos decir que Kapustin Yar es el Área 51 soviética?

Esta idea se base en que en su día se dijo que ahí cayó una nave. No, ahí no cayó nada y la fotografía que se publicó de unos militares rusos rescatando un OVNI fue sacado de una película.

No, Área 51 se queda muy pequeña al lado de Kapustin Yar. Piensa que es la zona militar más secreta del mundo. Por ahí no sobrevuela nadie: ni aviones, ni drones ni nada. Está en medio de la estepa, se ve de lejos cualquier persona o vehículo que quiera acercarse. Otra cosa es el pueblo cercano en donde viven los trabajadores de la base. En la Unión soviética teníamos ciudades cerradas porque en algunas de ellas se fabricaban misiles, por ejemplo, y nadie podía entrar. Y Kapustin Yar es una de esas zonas cerradas. Y aun hoy sigue siendo un lugar secreto, quiero decir que hoy en día sigue siendo una base militar activa.

Háblame del «Proyecto Grid» o «La Red»

El primer caso del que tenemos noticia y que podríamos decir que inicia el estudio del fenómeno OVNI en la Unión Soviética fue una expedición organizada por el KGB de la época (creo que era el OGPU) a Kazajistán a raíz de un evento que tuvo lugar en una zona montañosa. Hay documentación sobre la expedición, pero no sobre lo que vieron o encontraron. Fue una expedición que duró meses, hablaré de ello en mi ponencia, y se considera la primera que se hizo para investigar un supuesto caso OVNI.

La URSS era un país muy peculiar. No se podía hablar de un avistamiento OVNI porque lo primero que hacían las autoridades era verificar que no estuvieras borracho y lo segundo que no estuvieras loco. Y si había la más mínima sospecha, te internaban en un manicomio. Todos los militares que han reportado algo parecido han sido sometidos a pruebas mentales. Por eso la gente suele callar.

En agosto de 1978 cuando se creó este proyecto secreto, se dividió en dos partes. «La Red-MO» (que se ocupaba del impacto de los «fenómenos anómalos atmosféricos» en los equipos y el personal militar y del estado, que quedaban bajo el mando del Ministerio de Defensa) y «La Red-AN» (que se dedicaba al estudio de la naturaleza física de esas anomalías y de la que se encargaba la Academia de Ciencias de la URSS). Ambas estuvieron trabajando en secreto durante 13 años, investigando eso que llamaron fenómenos anómalos y que nosotros identificamos como casos OVNI.

Vista desde un satelite de Kapustin Yar (Google Maps)

¿Y qué puedes decirme del llamado Instituto 22?

Las noticias acerca de la Instituto 22 como un organismo dedicado a la investigación del fenómeno OVNI y dirigido conjuntamente por la Academia de ciencias y el Ministerio de Defensa, nos llegan a raíz del incidente de Petrozavosdsk en septiembre de 1977.

Yo creo que en este tema hay una confusión porque en realidad, cuando se habla del Instituto 22, se está hablando del proyecto Setka bajo la dirección de la Academia de ciencias de la URSS. Personalmente, sólo he encontrado una referencia a ese Instituto 22 y decía que pertenecía a la Academia de las ciencias, o sea, que estaba integrado en Setka.

En realidad, todos los Institutos trabajaban para la Academia de ciencias. Había universidades y había institutos, cuyos diplomas tenía la misma validez que los expedidos por las universidades. Había Institutos de tecnología, de electrónica, de altas temperaturas, de física etc. y todos trabajaban para Setka. De hecho, dudo que se llamara Instituto 22 ya que los institutos no llevaban numeración y, como digo, lo eran de algo, de alguna especialidad científica o tecnológica. Tal vez el número 22 hacía referencia a algún departamento de alguno de esos institutos.

De los casos que nos han llegado de la antigua Unión Soviética, no hallamos ninguno que haga referencia a algún caso de abducción ¿A qué crees que se debe esto?

Pero ¿en qué país se producían estos casos de abducciones?

Bueno, tenemos algunos casos en Brasil, Chile, también España, pero mayoritariamente en Estados Unidos

Exacto y eso hace que me pregunte si sólo buscaban realizar experimentos con seres humanos de ese país. Cierto que hay algunos reportes fuera de los Estados Unidos, pero muy pocos. Yo escucho la palabra «abducción» y lo primero que me viene a la cabeza es Estados Unidos.

En Rusia es evidente que no hay abducciones porque como reportaras un caso así acababas en un manicomio. No hay ningún caso reportado. Es verdad que últimamente se han reportado algunos casos de este tipo, pero a la que se profundiza un poco, acabas encontrando a personas con problemas psicológicos o con el alcohol y, claro, en estas circunstancias el testimonio pierde credibilidad. No hay casos de abducciones solventes, al menos, yo no he visto ninguno.

Desde la ISS son muchos los astronautas que siguen reportando avistamientos de posibles OVNIs

¿Y qué puedes decirnos de los casos reportados por cosmonautas soviéticos?

Hay varios. El de Pavel Popovich que vio un objeto de forma triangular acercándose a la estación orbital MIR. Este caso fue especialmente importante porqué provocó que, al final tras mucho insistir, el KGB desclasificara sus archivos. Popovich estaba seguro de que había naves extraterrestres viajando en el espacio. Algunos de esos documentos están hoy depositados en el Centro Geográfico de Moscú.

Está el caso del cosmonauta Musa Manarov que vio un extraño objeto, que al principio pensó que se trataba de una antena de la MIR, mientras observaba por la ventana el acoplamiento de dos naves. Tanto él como la tripulación pudieron ver ese objeto, rotando sobre sí mismo.

Pero, claro, topamos con el problema de la visión óptica, de los fenómenos visuales que pueden confundir al testigo, y más en el espacio exterior.

¿Cree que en un futuro podría darse el caso de que hubiera una desclasificación en Rusia, que nuevos documentos salgan a la luz?

No, no van a desclasificar nada, Hace mucho tiempo, cuando empecé en todo esto, solicité al gobierno un determinado documento. Me dijeron que tenían kilómetros de estanterías llenas de documentos sin escanear. Si quería consultar ese documento, debía ir a Moscú, hacer la solicitud, esperar a que me dieran cita y si encontraban algo ya me avisarían. Así funciona.

No tienen ningún interés ni motivación para desclasificar documento alguno. Además, no hay una ley que les obligue, ni están pensando en hacerla. No van a desclasificar, al menos con el actual presidente, no.

Solicitud para iniciar una investigación (®Mercedes Pullman)

Pero te consta que deben de tener muchos casos que no han sido publicados…

Sí, tal vez algunos no sean casos propiamente de OVNIs, sino de armas experimentales, pero otros podrían entrar dentro de los no identificados.

Recuerdo que, hace tiempo, estando en la URSS, un amigo me comentó que, prestando el servicio militar en Siberia, una noche vieron una enorme nave que les sobrevoló a baja altura, sin hacer ruido alguno. El típico caso de avistamiento OVNI. El sargento se acercó y les dijo: «¿Habéis visto eso? Pues ahora olvidadlo. Es uno de nuestros aviones». Y así funcionaba este tema en la antigua Unión Soviética.

De los casos que se dieron en la URSS, ¿Cuál destacarías?

Hay varios que son internacionalmente conocidos, pero con frecuencia hay errores en la investigación realizada. Como el caso Voronezh (pronúnciese «Varónes») que no sólo un avistamiento, sino una serie de avistamientos que se produjeron a lo largo de una semana, entre el día 23 y el día 30 de septiembre de 1989. Los trabajos que he leído sobres este asunto son un poco caóticos, dejando los testimonios que considero relevantes al final y sin darles la importancia que merecen. En mi ponencia hablaré de este caso.

Otro caso es el caso Byelokoroviche del que se dice que a punto estuvo de provocar un incidente nuclear. ¿Tu sabías que he encontrado tres fechas totalmente diferentes del mismo caso? Pero diferencia de años: 1981, 1982 y 1983. Mismo caso, misma descripción con testimonios que muestran algunas diferencias pero que son parecidos. Pero vas a buscar la fuente y hay discrepancias en las fechas. Personalmente, creo que este caso es de 1981.

Además, se hizo una investigación y no sólo sucedió ahí, sino que se dio en otras tres bases militares, todas ellas de alto secreto. La conclusión a la que se llegó es que se produjo algún tipo de avería, que no ha podido ser determinada con exactitud y que las luces observadas fueron provocadas por ensayos que se estaban haciendo con bombas «tsar», que son bombas luminosas que a distancia se muestran como esferas de luz que podrían explicar las luces en el cielo que se reportaron en este caso. Lo que sí me parece curioso es que en las mismas fechas sucedió algo parecido en una base militar norteamericana. En los archivos desclasificados del Pentágono, encontramos mención del mismo caso, que ocurrió casi simultáneamente en Estados Unidos, en el estado de Norfolk

Fotografia del OVNI avistado en Voronezh

No quisiera terminar esta entrevista sin conocer tu opinión acerca de la actual situación de la ufología nacional ¿Cómo ves el panorama actual?

(Suspira y sonríe)

La ufología se ha convertido en algo comercial, en un fenómeno social. Lees algunos libros sobre OVNIs que son meras entrevistas a testigos. Y esto en el mejor de los casos. El último trabajo que hice con estadísticas, con tablas, con análisis, con referencias, no tiene nada que ver con lo que hoy pide la gente. Y, claro, una se pregunta: «Tanto trabajo ¿Para qué?».

Además, yo creo que hay que distinguir entre un ufólogo y un investigador ufológico. Algunos ufólogos se van de viaje con sus amigos, se lo pasan bien, recogen sus testimonios y ¡Venga! Ya tenemos para el próximo libro. El investigador ufológico es otra cosa: debe saber de geología, de astronomía, de química o, al menos, saber a quién debe consultar para realizar su trabajo de investigación. Y, claro, el trabajo de los auténticos ufólogos se ha reducido a un mínimo. Hay muy pocos que estén investigando de verdad, recogiendo datos, dejándose la vista en los microfilms de las bibliotecas, repasando las hemerotecas, haciendo sus cálculos, documentando efectos de luz o tablas astronómicas etc.

Y bueno, el resto pues youtubers y animadores de redes sociales que alimentan toda esa cultura visual. El gran problema es que hemos dejado de leer libros, hemos dejado de estudiar y nos informamos a través de Facebook, Twitter o WhatsApp. Es un problema, ciertamente.

Y en cuanto a mí, debo decirte que, cada vez que se me desmonta un caso, se me rompe el corazón. Por eso, antes de entusiasmarme con un nuevo caso, prefiero cogerlo con pinzas. Pero reconozco que sigue habiendo casos que merece la pena hacer el esfuerzo y, aunque sea por esos casos, yo seguiré investigando. Porque entre toda esa parafernalia, estoy segura de que hay algo ahí, de que encontraremos algo, de que algo se nos está pasando por alto. Aunque ese «algo» represente tan sólo un 0,001 de todos los casos reportados.

David Álvarez-Planas


NOTAS:

[1] Este fenómeno es conocido en óptica y hace referencia a la refracción de la luz que causa una modificación en las ondas de luz que atraviesan el aire caliente que está por encima de la superficie calentada. En este caso el aire caliente y el aire frío al tener una refracción diferente se producen las conocidas ondas de calor.

[2] https://marcianitosverdes.haaan.com/

[3] Russian UFO Research Station en www.rufors.ru (en el momento de escribir este artículo, 20-09-2020 esta web se hallaba caída) y en https://www.facebook.com/ruforsgroup/?ref=page_internal


Para saber más:

Ovnis en la Unión Soviética por David Alvarez-Planas (Un resumen introductorio para entender mejor esta entrevista)

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