por David Alvarez-Planas

Antonio Ribera en una entrevista realizada en 1998. (Fuente: La Vanguardia. foto de José María Alguersuari).

En este complicado año 2020 se cumplen cien años del nacimiento de Antoni Ribera i Jordà el que es considerado mayoritariamente como el «padre» de la ufología española.

A lo largo de ese año, si las aciagas circunstancias que vivimos no lo impiden, recuperaremos material audiovisual que iremos publicando en nuestro canal de YouTube, como homenaje al gran pionero de la ufología en el mundo hispano.

Para quienes no están en este mundillo, posiblemente, Ribera se les antoje sólo como un escritor «friki», alguien, tal vez, demasiado crédulo, escribiendo de cosas pintorescas como platillos volantes y seres del espacio. Pero Antoni Ribera fue un transgresor, un humanista, un intelectual, un «renacentista», como lo califica Javier Sierra (otro transgresor «renacentista» que transita por la herejía, lo que no le ha impedido ganar un Premio Planeta y convertirse a base de esfuerzo, constancia y genialidad en uno de los escritores más relevantes de los últimos años).

LOS PRIMEROS AÑOS

Antoni Ribera i Jordà nació en Barcelona el 15 de enero de 1920. Hijo de Victoria Jordà Iglesias (1884-1968) y de Ignasi Ribera i Rovira (1880-1942).

Ignasi Ribera, nacido en Castellbell i el Vilar, fue un reconocido abogado, periodista y poeta catalán. Fue un impulsor de las relaciones culturales entre Catalunya y Portugal y traductor de la obra del escritor Julio Dantas del portugués al catalán y al español. Presidió la «Federación de Prensa de España», la «Federació de la Premsa Catalanobalear», «l’Assocciació de la Premsa Diària de Barcelona» y fue vicepresidente de la «Union Internationale des Associations de Presse de Paris». Fue también cónsul de Rumania en Barcelona.

Fue así que la vida del joven Antoni discurrió en un ambiente en el que la cultura y el conocimiento eran la correa de transmisión de las relaciones familiares y sociales. Tal vez por eso, fue desde muy joven, una persona inquieta y curiosa, dispuesta siempre a aprender. Tras unos años residiendo en Hungría, a su regreso a Barcelona cursó estudios de magisterio y filología románica en la Universidad de Barcelona.

Un joven Antoni Ribera en el año 1932, en la masía Can Mestres de la Avinguda de Vallvidrera (Barcelona) (Fuente: El envés de la trama Plaza y Janés Editores).

Tras la Guerra Civil española, en la que fue movilizado en la llamada «quinta del biberón», se dedicó a la traducción de artículos y libros en inglés, francés, italiano y portugués. No en vano Ribera hablaba fluídamente seis idiomas y llegó a traducir más de 300 obras al español, sobre todo del inglés.

Disidente del régimen franquista y defensor de la lengua y cultura catalana, Ribera contacta con Agustí Bartra i Lleonart, poeta y escritor catalán (Creu de Sant Jordi en 1981) que había combatido en el bando republicano en la guerra civil española y, tras pasar por diversos campos de refugiados, recala en México en donde vive exiliado. Ribera se convirtió en el portavoz de Agustí Bartra en la disidencia cultural y política al régimen y era habitual que en su domicilio se celebraran reuniones clandestinas de personas vinculadas al catalanismo antifranquista.

En esta época, Ribera fue corresponsal de la revista catalano-mexicana «La Nostra Revista» si bien escribió con los seudónimos de Joan de Malniu y Arnau de Ribesalbes. Fue también editor de la revista clandestina de periodicidad mensual y difusión privada (tenía una tirada de apenas 1000 ejemplares) «Antologia dels Fets, les Idees i els Homes d’Occident», sobre literatura, arte, ciencias y curiosidades de la prensa extranjera. Fue esta actividad mal vista por la dictadura lo que llevó a Ribera a la cárcel, aunque fuera sólo por unos días.

APARECEN LOS OVNIS

Un hecho ajeno y aparentemente inconexo marcaría la vida del joven escritor. Fue en Estados Unidos, el 24 de junio de 1947. Mientras sobrevolaba la zona de Mount Rainer, Kenneth Arnold observó unos objetos de forma oval (parecidos a un boomerang) desplazarse como si fueran platos lanzados al agua. Fue de este modo como se popularizó la aciaga expresión «platillo volante». A partir de entonces los «platillos volantes» inundaron los titulares de la prensa de todo el mundo. Y la autárquica España de la postguerra no iba a ser una excepción. Y fue en esa época y a raíz de este hecho que Antoni Ribera empezó a interesarse en lo que posteriormente se dio en llamar «fenómeno OVNI». Pero, pese a su interés en el tema, todavía deberían pasar unos años hasta que escribiera su primer libro sobre el tema.

Kenneth Arnold en 1947 frente a una reproducción del objeto que avistó sobrevolando Mount Rainer, más parecido a un boomerang que a un «platillo volante».

En 1949 publicó «Terra de Somni» y en 1951 «El Comte Arnau» y en 1953 tradujo «The Silent World» del comandante Jacques Yves Costeau, al que conoció personalmente y con el que compartiría travesía en el «Calypso».

Tal vez sería esa relación con Cousteau y el hecho de que tradujera sus libros al español lo que despertó su otra gran pasión: el submarinismo. El 26 de abril de 1954, a las once y media de la noche tuvo lugar la sesión fundacional del CRIS (Centre de Recuperació i d’Investigacions Submarines), la primera entidad de este tipo en España, entre cuyos participes se hallaba Antonio Ribera y en donde también encontramos a Marius Lleget Colomé (periodista y escritor y uno de los pioneros de la ufología en España) con quien años después fundaría el CEI (Centre d’Estudis Interplanetaris) con sede en Barcelona. En esta sesión fundacional, Ribera fue nombrado vicesecretario.

Un jovencísimo Antoni Ribera junto al comandante Jacques Cosuteau. (Fuente: http://bauldelcastillo.blogspot.com).

Como decíamos, en esa etapa, Ribera tradujo todos los libros de Cousteau al castellano y escribió «Los hombres-peces» considerado el primer libro escrito en España sobre esta temática. Fue el primero de varios, como «La exploración submarina» (1956) o «Enciclopedia del Mar» (1959). Fruto de esta labor, recibió en 1965 el premio Virgen del Carmen que el gobierno español le otorgó por sus obras de divulgación del mundo submarino. Durante esos años, empezó a escribir sus primeras novelas de ciencia ficción como «El gran poder del espacio» (1957).

En 1958, Antonio Ribera, Eduardo Buelta, Marius Lleget y Antoni Pelegrí fundaron el CEI (Centro de Estudios Interplanetarios), que es considerada la primera asociación española dedicada al estudio del fenómeno OVNI, con sede en Barcelona y de la que ocupó el cargo de vicepresidente. Poco dado a la burocracia, Ribera no tardaría en seguir su camino en solitario. En 1968 fue nombrado presidente de honor.

Y en 1961, Ribera publica su primer libro: «Objetos desconocidos en el cielo» reeditado posteriormente con el nombre de «El Gran Enigma de los Platillo Volantes».

 

Ejemplar de «El Gran Enigma de los Platillos Volantes» de Editorial Pomaire 1966. (Fuente: biblioteca del autor).

Y fue, precisamente, un ejemplar de este libro el que cayó en mis manos, cuando contaba yo apenas 15 años, siendo un adolescente más bien solitario y soñador, y me descubrió el mundo de los «no identificados», un mundo fantástico, inscrito en nuestra realidad cotidiana. Seres de otros mundos visitando la Tierra: para mi el mundo ya no volvería a ser igual. Pese a que buena parte de la obra de Ribera podría ser calificada de especulación informada (muy bien informada, diría yo) lo que en aquellos años me descubrieron las páginas de este libro (que aún conservo en mi biblioteca con cariño y nostalgia) fueron como un virus, el «virus OVNI», del que ya no conseguiría librarme.

Desde la publicación de este primer libro, Antonio Ribera escribió numerosas obras sobre la temática OVNI que, con el tiempo, lo convertirían en un referente mundial en esta temática. De esta etapa son títulos como «Platillos volantes en Iberoamérica y España» (1969) o «Los platillos volantes ante la cámara» una recopilación de las mejores fotografías de OVNIS de aquella época.

En 1968 dirigió la revista «Horizonte» que era la versión española de la francesa «Planète» editada por Louis Pauwels y Jacques Bergier, los autores de «El Retorno de los Brujos». De esta revista se publicaron dieciseis números y desapareció en junio de 1971, siendo la publicación pionera en la divulgación del fenómeno OVNI en España.

Portada del número 1 (noviembre-diciembre 1968) de la revista Horizonte que Ribera dirigió hasta 1971. (Fuente: biblioteca del autor).

EL «AFFAIRE» UMMO

En 1969 Antonio Ribera escribió junto con Rafael Farriols Calvo (1928-2006) un libro que marcaría su carrera como escritor en el ámbito de la ufología: «Un caso perfecto» dedicado al caso UMMO, un incidente (la presencia en la Tierra de una avanzadilla extraterrestres que, infiltrados entre nosotros, enviaba mensajes epistolares a diversas personas) que marcaría también un antes y un después en la ufología española, un caso que, aunque cerrado como fraude para muchos (se atribuyó su autoría confesa a José Luis Jordán Peña -1931-2014- ) sigue teniendo para algunos estudiosos, ciertos puntos oscuros que hace que investigadores como Ignacio Darnaude Rojas-Marcos (1931-2018), Juan José Benítez o Gema Lozano (autora de «UMMO último mensaje 2016-2019») consideren que el caso está lejos de haberse cerrado.

Rafael Farriols Calvo, el industrial catalán co-autor con Ribera de «Un caso Perfecto» un convencido defensor del oerigen extraterrestre del «Affaire» UMMO (Fuente: El Ojo Crítico).

Después de «Un caso perfecto», vinieron otros libros sobre este irritante caso como «El misterio de UMMO» (1979), «UMMO la increíble verdad» (1985) y «UMMO informa a la Tierra» (1987).

En este incómodo y sospechoso caso, Ribera no descartaba el origen extraterrestre de los informes que se recibían (habría sido el primer caso de contacto epistolar entre una civilización extraterrestre y nosotros) pero se inclinaba más bien por el origen «terrestre» de los mismos.

Una de las fotografías más espectaculares del OVNI (ved: Vehículo Extraterrestre dirigdo, en nomenclautra del propio Ribera) tomada en San José de Valderas (Madrid) en junio de 1967. En ella se puede apreciar el característico símbolo «ummita». (Fuente: «Un caso perfecto» Editorial Plaza y Janés»).

En una carta que el 11 de junio de 1973 escribía a su colega y amigo el francés Aimé Michel le confesaba:

«Yo me inclino más bien por el origen terrestre: una agencia cualquiera (por ejemplo, la Rand Corporation) realizaría un test en un país cobaya (en este caso España) para estudiar la reacción de una muestra estadística de la población frente a la presencia de supuestos extraterrestres (quizás el test habría sido pedido a la mencionad agencia por la NASA o la CIA o por el mismísimo Gobierno americano). Apoyo esta hipótesis por razones diversas, imposibles de resumir aquí. Por ejemplo, hay un informe sobre la «Vida diaria en U», donde encontramos la sublimación de «The american way of life», la obsesión por la higiene y la asepsia; el marido en la cocina; la vida en un confortable home campestre; el marido va a su trabajo en un pequeño automóvil que utiliza la antigravedad, muy ciencia-ficción, etc.»

Sea como sea, Antonio Ribera se involucró mucho en este caso y lo investigó a fondo. Cuando los indicios razonables de que estábamos ante un fraude se fueron acumulando Ribera, haciendo gala de su proverbial tozudez, se negó a aceptar la posibilidad de que él, al igual que otros autores, pudieran haber sido víctimas de un engaño monumental.

Antoni Ribera con su buen amigo el también ufólogo francés Aime Michel en la casa de éste último de Saint Vicent les Forts. Verano de 1966 (Fuente: Cartas de tres herejes. Editorail Corona Borealis).

En 1975 organizó, junto con el cartógrafo y arqueólogo menorquín Josep Mascaró Pasarius (1923-1996) y con el piloto y fundador de la organización cultural «Taina Rapa Nui» (Amigos de Rapa Nui), Antoni Pujador i Estany (1948-1993) una expedición a la Isla de Pascua para investigar algunos de los aspectos más desconocidos de la historia de este territorio. Fruto de este viaje fue el libro publicado ese mismo año por Editorial Pomaire. «Operación Rapa-Nui».

Ribera sosteniendo el auténtico «ao» o bastón de mando que el aventurero francés Dutrou-Bornier, efímero rey de la isla de Pascua, regaló al capitán chileno Ignacio Gana. Está cubierto por un millar de signos rongo-rongo. (Foto F. Calderon reproducida del libro «Operación Rapa Nui».

El 3 y el 4 de diciembre de 1977 Antonio Ribera presidió el I Congreso Nacional de Ufología en Barcelona. Precisamente en este evento, me dio (nos dio, pues éramos varios los que estábamos detrás de aquel trabajo) la oportunidad de presentar una comunicación en la que un joven e impulsivo «ufólogo» (o, al menos, así me veía yo entonces) presentaba unas fotografías infrarrojas (1) de supuestos objetos volantes no identificados hechas en el cielo nocturno de l’Alt Penedes (Barcelona). Fotografías hechas en tiempos de investigación pionera y romántica que posteriormente, a la luz del conocimiento y la razón resultaron ser mucho menos emocionantes de lo que en un principio creía. Pero, casualidades del destino, fue esa ocasión la que me dio la oportunidad de conocer a Ramón Navia, fundador y presidente del Instituto de Investigaciones y Estudios Exobiológicos, con sede en Barcelona. Un Investigador (con mayúscula) cuyos trabajos y estudios tras los «no identificados» están entre los mejores. En esos días se inició una larga y sincera amistad que aún hoy perdura.

El 16 y 17 de junio de 1979, Ribera presidió el I Congreso Mediterráneo de Ufología, de cuya comisión organizadora estaba a cargo de Francisco de Asis Rovatti y en el que tuvo un papel destacado el investigador italiano Roberto Pinotti.

El 11 de diciembre de 1979, fue invitado por el presidente de «Ufo Study Group» Brinsley le Poer Trench, Lord Clancarty, a efectuar un parlamento en la Cámara de los Lores británica. Entre sus conclusiones, Ribera defendía que la hipótesis extraterrestre era la menos insatisfactoria para explicar el fenómeno.

En la década de 1980, vinculado a Editorial Planeta, Ribera publicó diversos títulos: «Secuestrados por extraterrestres», «Encuentros con Humanoides», «Las máquinas del cosmos» etc.

En 1988 publicó, junto con el periodista Jesús Beorlegui el libro «El secreto de Urantia (ni caballos ni troyanos)» en el que defendían el origen espurio de los libros de Juan José Benítez «Caballo de Troya» y que le comportó desagradables consecuencias.

Antoni Ribera y Jesus Beorlegui, autores del libro «El secreto de Uranti (ni caballos ni troyanos)» hojeando un ejemplar de «The Urantia Book» (Fuente: El Secreto de Urantia. Ediciones Obelisco).

Tal vez ese fue uno de los grandes méritos de Antonio Ribera: en un mundo sin internet, ni redes sociales, ni email; un mundo en blanco y negro, en donde la comunicación visual se reducía a TVE y al «UHF», él abrió una rendija de aire fresco y a todo color, trajo noticias procedentes del mundo exterior (nunca mejor empleado el término), de una sociedad en el que la disidencia, fuera del tipo que fuera, no estaba mal vista… o, al menos, no era reprimida como en esa sociedad del NO-DO, los «grises» (nada que ver con extraterrestres) y los coros y danzas de la Sección Femenina que era la España de los años 60 y 70.

Gracias a él conocimos los artículos y los trabajos publicados en revistas míticas como la británica Flying Saucer Review o las francesas Lumires Dans la Nuit, Phenómenes Spatiaux o Inforespace, que, de otro modo, tal vez nunca hubiéramos conocido. Gracias a él nos llegaron noticias de Jacques Vallée (a Ribera nunca le hizo gracia que metiera a hadas y elfos en el campo de estudio de la ufología) o Aimé Michel o el mismísimo Allen Hynek, entre otros muchos autores a los que hacía referencia en sus libros.

Antoni Ribera fue un escritor inteligente, tenaz y prolífico (escribió 70 libros y tradujo más de 300). De prosa elegante y erudición extrema, poder escucharle en alguna de sus conferencias era un privilegio.

Antonio Ribera junto al astrofísico norteamericano Joseph Allen Hynek, axtrofísico y asesor científico de los proyectos Sign (1947-1949), Grudge (1949-1952) y Blue Book (1952-1969).

No quisiera pasar por alto a la persona que estuvo a su lado, con la que discutía a menudo y que le llevó la contraria en algunas de sus teorías pero que con toda seguridad enriqueció su vida: Trinidad Broco Gómez (1927-2002), «Trini» su pareja y compañera. Pero dejemos que sea el mismo Antoni Ribera quien ponga su relación en contexto y explique las dolorosas circunstancias en las que la conoció.

Antoni Ribera con su mujer, Trini, y Marius Lleget 1970 (Fuente: Cartas de tres herejes Ediciones Corona Borealis).

En una carta que dirigía a su amigo, el también ufólogo francés Aimé Michel, el 6 de abril de 1973, hablaba así:

Sant Feliu de Codines, 6 de abril de 1973

Querido Amigo:

Creo que es necesario que te haga una confesión a título puramente personal. Como sea que todos mis amigos españoles lo saben ya, tú, mi fraternal amigo de allende los Pirineos, debes saberlo también. De no ser así te sorprendería cuando nos reencontrásemos en junio en Tarbes, en casa de Lagarde.
En una palabra: mi mujer Montserrat y yo nos hemos separado hace cerca de dos años, el mismo tiempo que hace que vivo aquí en Sant Feliu. Es la vieja y triste historia (triste, aunque ella es el argumento de bastantes vodeviles) del marido, la mujer… y ÉL. El triángulo, en este caso, devino un cuadrado porque conocí providencialmente una mujer un poco más joven que yo, Trini, que ha sido mi tabla de salvación puesto que entonces incluso había contemplado el suicido como medio para acabar de una vez por todas.
Ahora estoy en camino de hacer una segunda juventud con ella y he descubierto un montón de cosas que ignoraba (ser amado, entre otras). Ella, por otra parte, se ha convertido en mi preciosa colaboradora, cosa que Montserrat no supo serlo jamás. Y lo que me hace doblemente feliz es que mis tres hijos (mi hija mayor, Nuria, acaba de hacerme abuelo) han aceptado completamente la nueva situación y vienen a visitarnos a Sant Feliu, comen con nosotros, besan a Trini, etc. Habría sentido enormemente el perder a mis hijos, aunque sólo hubiera sido temporalmente. Pero esto no sucedió jamás. Incluso con Montserrat mantengo relaciones amistosas y no hemos roto totalmente.
Trini es una mujer alta y morena, siete años menor que yo, nacida en el Marruecos español (Ceuta); una hija del Mediterráneo que me ama y que sólo vive para mí. Todo es nuevo, mi querido Aimé, que ellos ha repercutido en mi peso, quiero decir de felicidad: me he engordado, en una palabra, soy feliz y esto es todo.
Bueno, creo que esta es la primera carta no «ufológica» que te escribo. Pero sabes que te quiero como a un hermano. Voy a terminarla con una buena noticia (buena al menos para mí): LDLN ha aceptado publicar mi famosa hipótesis marciana, si bien un poco ampliada. El pobre Foueré, viejo y enfermo, tuvo miedo de la polémica que ella podía suscitar. ¡Pero la polémica es necesaria! Y él me la devolvió.
Con amistad.

En su blog, Alejandro Agostinelli nos hace un relato perfecto de cómo se conocieron y cómo era su relación.

Trini era lectora de la revista Horizonte, dirigida por Ribera y habían mantenido un intercambio epistolar, hasta que él, con la excusa de visitar a Vicente-Juan Ballester Olmos, decidió viajar a Valencia, donde Trini vivía con su padre, un militar viudo de carácter duro, machista y chapado a la antigua, para conocerla. El destino hizo el resto.

Antoni Ribera en 1990, recibiendo La Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya (Fuente: Carta de Tres Herejes» Ediciones Corona Borealis).

«Abducida» por Antonio, en 1970 se fue a vivir con él a Sant Feliu de Codines en donde se convirtió en su colaboradora perfecta, pese a su fuerte temperamento y su tendencia natural al escepticismo (jamás creyó que el «caso UMMO» tuviera un origen extraterrestre y lo argumentaba llana y claramente para irritación de Ribera). Pero no podía ser de otro modo, Antonio Ribera no hubiera soportado una mujer tonta a su lado que le diera la razón en todo. «Por décadas fueron el Mulder y Scully de la ufología ibérica y nadie lo sabía. Antonio era un hombre bueno e ingenuo. Ella, pícara y severa (…), El buen Antonio la amó y la siguió amando hasta el fin (…) fue la historia de un amor correspondido que hoy, a poco de dos décadas de la desaparición de ambos, está hecho de una materia que trasciende el tiempo y el espacio, nuestra memoria»

Finalmente, el 24 de septiembre del año 2001, a los 81 años, Antoni Ribera Jordà muere en una residencia de La Garriga, cerca de Sant Feliu de Codines, en donde vivía desde 1970. Sus escritos, sus libros, sus conferencias, su trabajo, en definitiva, motivaron a una generación de jóvenes a intentar averiguar qué se escondía tras el sinuoso asunto de los «no identificados».

Antoni Ribera i Jordà: In Memoriam.

Tal vez su mejor baza fue dominar el idioma inglés en una época en la que casi nadie en este país lo entendía y, ni mucho menos, lo hablaba. Esto le permitió trasladar a nuestro idioma la enorme cantidad de información existente en el mundo anglosajón sobre los OVNIs. Su amistad y contacto con Gordon Creighton, director de la mítica Flyng Saucer Review, le permitieron acceder a información que, de otro modo, tal vez nunca hubiera podido ser conocida por el público de habla hispana.

No en vano, Javier Sierra recuerda que, cuando siendo un adolescente conoce al «maestro» Antoni Ribera y le pregunta qué debe hacer para, algún día, ser un gran investigador del fenómeno OVNI como él, éste le responde: «estudia inglés».

Que sea el centenario de su nacimiento el mejor de los pretextos, no sólo para recordarle, sino también para honrarle, con sus claros y sus sombras, con sus aciertos y sus errores, que los tuvo… como todo ser humano.

Con estas líneas quisiera, desde la humildad, rendir un sincero homenaje a aquel hombre que un día escribió su primer libro sobre «platillos volantes», que quiso el destino que se cruzara en mi vida y que, de algún modo, la orientara para siempre.

Y pasados muchos años de aquella primera lectura, tras hacer muchos kilómetros tras «ellos», buscarlos en sitios remotos, hablar con personas que aseguran haberlos visto, leer con paciencia relatos e historias increíbles, escuchar a quienes dicen recibir sus mensajes y dejarme la vista oteando los cielos, sigo, entre esperanzado y decepcionado, buscando respuestas a las preguntas que aquel adolescente atónito y emocionado se hizo un día leyendo «El gran enigma de los platillos volantes», escrito por alguien que, sin saberlo, influiría en la vida de toda una generación de investigadores.

David Alvarez-Planas

 

Notas

1.- Sí, lo confieso, fui yo quien perpetró el comunicado en ese congreso (Véase -con benevolencia- «Los OVNIS y la Ciencia. Introducción a la ufología científica» de Vicente-Juan Ballester Olmos y Miguel Guasp. Ed. Plaza y Janés (1a Ed. 1981) pág. 186 y ss.


Entrevista a Antonio Ribera en el programa Mas Allà del Dr. Jiménez del Oso (7 de diciembre de 1980)

 

Nuestro agradecimiento a Radio Televisión Española por recuperar este documento, de gran interés para los estudiosos del fenómeno.
(Fuente: https://www.rtve.es/)

LA OBRA DE ANTONI RIBERA I JORDÀ

PREMIOS

Creu de Sant Jordi (1990), una de las máximas distinciones que otorga la Generalitat de Catalunya.
Premio Herakles (1973), por el libro La pesca submarina, concedido por la Editorial Hispano Europea.
Premio Astronomía (1966) concedido por la Sociedad Astronómica de España y América.
Premio Virgen del Carmen (1965) otorgado por el Gobierno español por sus obras de divulgación submarina.
Premio Ignasi Iglesias (1950), por el libro El Comte Arnau.
Premio del PEN Club británico (1947), por el libro Terra de Somni, durante los «Jocs Florals» en el exilio (Londres).

 

LIBROS DE UFOLOGIA

Objetos desconocidos en el cielo (1961, ed. Argos)
Platillos volantes (1962 ed. GP, con pseudónimo de Anthony Simmons)
El gran enigma de los platillos volantes (1966 ed. Pomaire, ed. Plaza & Janés, 1975)
Los humanoides (1967 ed. Pomaire, con Vallée, Michel, Lorenzen y Creighton)
La vida extraterrestre (1968 ed. Kier, con José Álvarez López, Pablo Ponzano y Mario Ferrari)
Platillos Volantes en Iberoamérica y España (1969 ed.Pomaire reeditado por ed. Plaza & Janés como Ovnis en Iberoamérica y España, 1980)
Proceso a los ovnis (1969, ed. Dopesa)
Un caso perfecto (1969 ed. Pomaire, ed. Plaza & Janés, 1973, con Rafael Farriols)
Los platillos volantes ante la cámara (1969, ed. Pomaire)
Los platillos volantes: pro y contra (1971 ed. Martínez Roca, con Aimé Michel, Georges Lehr y Antonio Paluzie)
¿De veras los ovnis nos vigilan? (1975, ed. Plaza & Janés)
Los doce triángulos de la muerte (1976 ed. A.T.E, 1986)
América y los Ovnis (1977, ed.Posada)
El misterio de Ummo (1979, ed. Plaza & Janés)
James Mc Donald: OVNIs, el Último Desafio (1980 ed. Cielosur, con Alejandro Vignati)
L’altra banda del mirall (1980, ed. Pórtic, traducido al castellano como El envés de la trama, 1986, ed. Plaza & Janés)
Secuestrados por extraterrestres (1981, ed. Planeta)
Treinta años de ovnis (1982, ed. Plaza & Janés)
Encuentros con humanoides (1982, ed. Planeta)
Las máquinas del cosmos (1983, ed. Planeta)
Galería de condenados (1984, ed. Planeta)
En el túnel del tiempo (1984, ed. Planeta)
Ummo: la increíble verdad (1985, ed. Plaza & Janés)
Ummo informa a la Tierra (1987, ed. Plaza & Janés)
El secreto de Urantia. Ni caballos ni troyanos. (1988, ed. Obelisco, con Jesús Beorlegui)
El Triángulo de las Bermudas (1993, ed. Espacio y Tiempo)
Contactados y abducidos (1995, ed. Contrastes)
Abducción (1998, ed. Del Bronce)
Cartas de tres herejes (1999, ed. Corona Borealis)
La dimensión perdida (2001, ed. Corona Borealis)

POESÍA

Terra de somni (1949)
El comte d’Aranu (1951)

TEATRO

Llibre dels retorns (1957, ed. Moll)

NOVELA

El misterio de los hombres-peces (1955, ed. Edhasa)
Llibre dels set somnis (1955, Albertí Editor)
Coral de sang (1957, Albertí Editor)
El gran poder del espacio (1957, ed. Edhasa)
Ellos (1959, ed. Edhasa)
Fin (1963, ed. Cenit)
Los comandos de la humanidad (1964, ed. Edhasa)
De cara al futur (1966, ed. Mediterrania)
El documento (1984, ed. Planeta)
Mutatis, mutandis (1986, ed. Juan Granica)
El día dels mutants (1992, ed. Barcanova)
La meva àvia, la planta (2000, Pagès Editores)

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

Agonia de l’home (1950, ed. El autor)
Els Homes-Peixos (1954, ed. Selecta, traducido al castellano como Los Hombres-Peces, 1956, ed. Juventud)
La arqueología submarina (1955, ed. GP)
La aventura submarina (1955, ed. GP)
La exploración submarina (1956, ed. Seix & Barral, ed. Labor, 1967)
La conquista del mundo submarino (1957, ed. Salvat, con Marius Lleget)
Guía submarina de la Costa Brava (1957, ed. Destino, con Marius Lleget)
Enciclopedia del mar (1959, ed. De Gassó Hnos.)
Como se efectúan las exploraciones marinas (1960, ed. Rauter)
De Piccard al Nautilus (1962, ed. GP)
Edmund Hilary (1962, ed. GP)
Sexto continente (1962, ed. GP)
La conquista del espacio (1963, ed. AFHA)
La conquista de las grandes cumbres (1964, ed. IDAG)
La conquista de las Profundidades Marinas (1964, ed. IDAG & AFHA)
Mi reino bajo el mar (1964, ed. Vincens)
Los monstruos marinos (1967, ed. Telstar)
El mar, ese mundo fabuloso (1968, Círculo de Lectores)
L’exploració submarina a les costes catalanes (1969, ed. Pórtic)
Las grandes conquistas del hombre (1972, ed. AFHA)
La pesca submarina (1973, ed. Hispano)
La conquista del sexto continente (1973, Verón Editor)
La Conquista del Polo Norte (1974, ed. AFHA)
Operación Rapa Nui (1975 ed.Pomaire, ed. Plaza & Janés, 1989, ed. Enrique Marín editor, 1994)

VIDEOS

La Ufología en el Mundo (1993, ed. Antropovisión)
El Misterio de Ummo (1994, ed. Antropovisión)
Abducciones (1994, ed. Antropovisión)
Premios
Premio Creu de Sant Jordi (1990), una de las máximas distinciones que otorga la Generalitat de Catalunya.
Premio Herakles (1973), por el libro La pesca submarina, concedido por la Editorial Hispano Europea.
Premio Astronomía (1966) concedido por la Sociedad Astronómica de España y América.
Premio Virgen del Carmen (1965) otorgado por el Gobierno español por sus obras de divulgación submarina.
Premio Ignasi Iglesias (1950), por el libro El Comte Arnau.
Premio del PEN Club británico (1947), por el libro Terra de Somni, durante los «Juegos Florales» en el exilio (Londres).


Fuentes utilizadas en la elaboración de este artículo

Wikipedia
Enciclopedia Catalana
Pen Català
Centre de Recuperació i d’Investigacions Submarines
El blog de Alejandro Agostinelli

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