Robert Lanza y la teoría del Biocentrismo

biocentrismCuanto más lejos miramos en el espacio, más nos damos cuenta de que la naturaleza del universo no puede entenderse plenamente mediante la mera observación de las galaxias espirales o viendo supernovas distantes. Es algo más profundo. Nos involucra a nosotros mismos.

Esta visión se la planteó el Dr.Robert Lanza mientras paseaba por el campo y a partir de ahí desarrolló la teoría que explica en su libro “Biocentrísmo: de cómo la conciencia y la vida son las claves para entender la verdadera naturaleza del universo”.

Mirando hacia arriba, vio una enorme tela de araña, una especie de orbe dorado, atada a las ramas superiores. Allí, la criatura estaba sentada en un solo hilo, extendiendo la mano a través de su telaraña para detectar las vibraciones de un insecto atrapado tratando de escapar.

La araña escaneaba su universo, pero más allá de esa red de telaraña todo era incomprensible. El observador humano parecía tan lejano a la araña como objetos los objetos que observamos a través del telescopio nos lo parecen a nosotros.

Sin embargo, tenían algo en común : Nosotros, los humanos, también, nos encontramos en el corazón de una gran red de espacio y tiempo cuyos hilos están conectados según las leyes que habitan en nuestras mentes.

 

  • ¿Es posible la red sin la araña?
  • ¿Son el espacio y el tiempo objetos físicos que seguirían existiendo aunque las criaturas vivientes fueran retirados de la escena?

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Una colisión planetaria creó a la Luna

Científicos alemanes dicen haber detectado evidencias de que el satélite se formó tras la colisión de un planeta del tamaño de Marte contra la Tierra

choques luna-NASA

Científicos alemanes que utilizan una nueva técnica han explicado que han detectado una diferencia química ligera entre las rocas de la Tierra y rocas lunares. Los científicos han apuntado que son necesarios más estudios para poder confirmar que esas muestras revelan de que el material de otro cuerpo, además de la Tierra, ha contribuido a la formación de la Luna hace unos 4,5 millones de años. De momento, estos investigadores apuntan que el satélite que gira alrededor de nuestro planeta se formó a partir de una nube de escombros lanzados al espacio después de un cuerpo del tamaño de Marte, llamado Theia, chocase contra una joven Tierra.

Los diferentes planetas del sistema solar tienen ligeras diferencias en sus construcciones químicas. Por lo tanto, los científicos piensan que las rocas lunares podrían contener huellas químicas delatoras de cualquier cuerpo destrozados en la Tierra. Hasta ahora, esas evidencias eran difíciles de detectar. «Hemos desarrollado una técnica que garantiza la separación perfecta de los isótopos de oxígeno de las trazas de otros gases«, explica Daniel Herwartz, de la Universidad de Colonia, en Alemania. «Las diferencias son pequeñas y difíciles de detectar, pero están ahí», agregó Herwartz, el autor principal de un artículo sobre el descubrimiento publicado en la edición de esta semana de la revista Science.

Los resultados indican, según los investigadores, que la composición de la Luna es aproximadamente 50% Tierra y 50% Theia. No obstante, insisten en que se necesita más trabajo para confirmar esta estimación.

El equipo de científicos de la Universidad de Colonia ha analizado las rocas traídas a la Tierra por los astronautas de la NASA durante las misiones  Apolo XI, Apolo XII y Apolo XVI, que fueron a la Luna en 1969 y 1972.

«Este trabajo es el primero que muestra diferencias en los isótopos de oxígeno», explica Robin Canup, científico planetario del Instituto de Investigación del Suroeste en Boulder, Colorado (EEUU), quien no ha participado en la investigación. Este científico apunta que las diferencias apuntadas en el trabajo de los investigadores alemanes son «extremadamente pequeñas», lo que, en su opinión, puede generar una discusión científica sobre si esas diferencias son reales o fruto de la interpretación de los datos.

Mientras tanto, otros equipos de científicos han estado buscando en titanio, silicio, cromo, tungsteno y otros elementos químicos, pero hasta ahora las muestras lunares no muestran diferencias detectables a partir de muestras de la Tierra.

Fuente: www.publico.es