Dos extraterrestres colaboran con la Casa Blanca

El ex ministro de Defensa de Canadá, Paul Hellyer, sostiene que el Club Bilderberg y la Comisión Trilateral ocultan la presencia alien en Washington.

El ex ministro de Defensa de Canadá, Paul Hellyer, lo tiene claro: dos extraterrestres ayudan a la Casa Blanca a elaborar sus políticas.

Hellyer sostiene esta extravagante teoría a raíz de unas conversaciones que mantuvo con un piloto militar norteamericano, Charles Hall, que le reveló con dos extraterrestres blancos y muy altos colaboraban con el Ejército norteamericano.

Estos hechos, indica Hellyer, han sido mantenidos en la sombra por oscuros organismos supranacionales como el Club Bilderberg y la Comisión Trilateral, que estarían conspirando con el objetivo de crear un nuevo orden mundial en el que ellos serían los dueños y señores.

El ex ministro de Defensa canadiense ha ido más allá al asegurar que la presencia alien en la Tierra no se limita a los dos especímenes que colaboran con Washington. Añade que hay cuatro especies extraterrestres que han estado visitando nuestro planeta durante miles de años, y que provienen de las Pléyades, Zeta Reticuli, Orión, Andrómeda y del sistema de Altair. Como guinda, Helyer indica que cada una de estas civilizaciones mantiene una agenda de política cósmica propia.

El alto perfil político de Hellyer ha sido aprovechado por quienes pretenden desenmascarar al gobierno norteamericano en sus supuestos tejemanejes con la vida extraterrestre, pero lo cierto es que el político canadiense aún no ha aportado pruebas definitivas que sostengan su teoría.

Fuente: www.intereconomia.com

Via: Francisco Casasola

 

Video

Fuente: Canal Youtube DogmaCero

Via: Laura Alvarez

Nuestro agradecimiento a «Fabio Complejo» por su gran labor de traducir y subtitular este y otros videos (https://www.youtube.com/user/Fabiocomplejo).

KERRY CASSIDY EN BARCELONA

project-camelot-logoEl pasado día 4 de septiembre Dogmacero asistió a la conferencia de la productora audiovisual independiente norteamericana Kerry Cassidy, que tuvo lugar en el Espacio Elsa de la ciudad de Barcelona, en un acto organizado por La Caja de Pandora, con la colaboración de Lighthouse. Hay que agradecer a los organizadores la oportunidad que nos dieron de conocer de primera mano los trabajos de Cassidy y reconocer el esfuerzo a todos los niveles que represento organizar este acto en un empeño absolutamente elogiable de acercar esa realidad paralela al gran público.

Cassidy, que actualmente lidera en solitario el Project Camelot (proyecto que fundó con Bill Ryan, el cual desde 2010 ha creado su propia plataforma, Project Avalon), ha desarrollado en estos últimos años un tipo de periodismo audiovisual directo, prácticamente sin editar, llamado “de guerrilla”. En cuanto a los contenidos, desde sus inicios Project Camelot ha tratado de destapar los asuntos ocultos, conspiraciones y corrupciones al más alto nivel de la élite gobernante, sin dejar de lado la perspectiva de una evolución de tipo ético o espiritual en todo el planeta.

El Project Camelot se ha centrado especialmente en la realización de entrevistas a los whistleblowers (que podríamos traducir como “alertadores” o “confidentes”), personas que disponen de una información privilegiada o secreta que es ocultada sistemáticamente a la población. Entre las personas entrevistadas por Project Camelot tenemos un amplio abanico de perfiles que va desde teóricos de la conspiración –como Jim Marrs, Jordan Maxwell o David Icke– hasta ex funcionarios gubernamentales relacionados con proyectos secretos –como Robert Dean, Michael Prince, Dan Burisch, etc.– pasando por investigadores independientes como David Wilcock, Lloyd Pye o Richard Hoagland.

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Kerry Cassidy

La conferencia de Cassidy fue más bien una visión general de su trabajo de investigación y de su ideario, con una parte introductoria dedicada al cambio de conciencia global, pues Kerry Cassidy también es experta en kundalini. No obstante, el núcleo de su discurso se centró en divulgar a grandes rasgos la información más importante a la que ha tenido acceso durante estos años. Cabe señalar que Cassidy resaltó en todo momento que muchos de los confidentes –que suelen presentarse bajo seudónimo– se juegan la vida con su postura; de hecho, confirmó que muchos de ellos han sufrido amenazas y persecuciones, y algunos han “desaparecido”.

Ahora bien, sorprende un poco que Project Camelot, como aseguró Cassidy, no pida ni confiera validez a credenciales o a documentos escritos, pues opina que pueden ser fácilmente falsificables, y aquí uno se puede preguntar inocentemente si nunca ha tenido en cuenta que el propio testimonio del entrevistado puede estar sujeto a todo tipo de dudas sobre su veracidad o exactitud (y todo esto suponiendo que no se dé una intención dolosa de desinformación o intoxicación por parte del entrevistado). Nos sorprendió que viniera a decir que identifica la veracidad de lo que cuentan sus testigos a través de las emociones y de lo que le indican sus “chakras”, entre otras afirmaciones que podemos calificar de sorprendentes.

Los miembros de Exopolítica (aunque no todos), Project Camelot, Project Avalon y otros son representantes de un creciente movimiento en el que espiritualidad y ufología parecen ir de la mano. Posiblemente estemos ante una nueva vía de conocimiento de un fenómeno que se resiste al mero análisis racional y por eso, y sólo por eso, merece ser respetado pero con planteamientos así es fácil perder el norte y caer en lo que, justamente, pretenden combatir: el conocimiento dogmático y el adoctrinamiento por la fe, entendida ésta como algo basado en creencias irracionales y la credulidad de la gente. En este sentido y mientras escuchábamos a Kerry Cassidy no podíamos evitar preguntarnos hasta qué punto no estábamos ante un acto de desinformación, protagonizado por una ponente entusiasta, de buena fe y totalmente convencida de lo que decía… pero en el que el rigor y las fuentes de sus informaciones brillaron por su ausencia.

Sea como fuere, Cassidy nos habló, entre otras cuestiones, del origen extraterrestre de la raza humana (dijo literalmente que somos híbridos, una mezcla de hasta 12 razas inteligentes) y de los proyectos secretos del gobierno en la sombra, y muy en especial de un cierto “Secret Space Program”, sobre el cual apenas dio pistas concretas. Que el satélite de Marte, Phobos, al igual que la Luna, están huecas y que son estaciones espaciales alienígenas (tema recurrente, por otro lado). En general, se expusieron demasiados temas específicos para un tiempo limitado, con el efecto indeseable de una cierta simplificación y un poco de sensacionalismo, que sólo puede deslumbrar a los incondicionales poco críticos. Todo ello no resta valor al trabajo de Kerry Cassidy ni de todos aquellos que denuncian la situación de control y opresión a la que se ve sometida el conjunto de la humanidad, pero a veces tal batiburrillo de información ofrecida sin una argumentación o contexto adecuado puede confundir a mucha gente que, con el máximo rigor y seriedad, busca respuestas sólidas y concretas. En este sentido, hay que reconocerle el gran mérito de aportar pistas e información (que de otro modo tal vez nunca llegásemos a conocer) sobre las que hay que profundizar y seguir investigando.

Por desgracia, la validez de las informaciones de Project Camelot, hoy por hoy, se reducen a creer o no creer en ellas, ni más ni menos que lo que ocurre con cualquier movimiento religioso.

Redacción DogmaCero